ANÁLISIS EDUCATIVO

Ozymandias: Bronze Age Empire Sim

Florian Graefe Aguado
Deutsche Schule San Sebastián
fgraefe@colegioaleman.net
Enviada el 31/07/2023
Publicada el 20/09/2024

1. Breve descripción:

¿Qué tienen en común un soneto de 1818, un cómic de 1986 y un videojuego de 2022? Una pequeña pista podría ser la siguiente línea: Mi nombre es Ozymandias, rey de reyes: ¡Contemplad mis obras, poderosos, y desesperad! Esta frase del poema del inglés Percy Bysshe Shelley, pretende halagar de una manera romántica a uno de los mayores faraones del Imperio Nuevo Egipcio, Ramsés II, de cuyo imperio solo quedan cenizas. Un destino que un personaje del cómic Watchmen, Adrian Veidt, pretendía evitar, intentando mejorar el mundo a su manera. Pero no voy a desvelar si tuvo éxito en su objetivo, ni si hay un significado irónico detrás de ese nombre. Un nombre que es prácticamente el tema del juego Ozymandias: Igual que el faraón egipcio, el/la alumno/a dirige un pequeño reino ubicado cronológicamente entre la Edad de los Metales y la Edad Antigua; y geográficamente puede intentar su suerte en Mesopotamia, Egipto, el mar Mediterráneo, el norte de la India o China, eligiendo entre un elevado número de civilizaciones posibles, medianamente conocidas como Asirios, Hititas, Elamitas o Babilonios, o desconocidas como Qi, Jin, Zhou, Wu o Song. Mediante la fundación de ciudades o conquistas, se pretende ampliar las fronteras del imperio, pero no se obtiene la victoria conquistando el mapa, sino obteniendo puntos (que se dibujan con pequeñas coronas). Las coronas están clasificadas por categorías (riqueza, número de ejércitos, población urbana, etc.) y cada reino puede obtener un número limitado de coronas en cada categoría. Por ello, el/la alumno/a está obligado a diversificar su reino, para poder ganar el juego – y ser, quizás, el nuevo Ozymandias.

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